Venezuela corre el riesgo de quedarse definitivamente sin gasolina en poco tiempo
Venezuela corre el riesgo de quedarse definitivamente sin gasolina en poco tiempo

En al menos nueve estados las estaciones de servicio permanecen cerradas y en las pocas que están abiertas los conductores esperan horas para ser atendidos.


En Carabobo, Aragua, Cojedes, Táchira, Mérida, Trujillo, Bolívar, Monagas y Zulia no hay gasolina. Estaciones de servicio permanecen cerradas y en las que están abiertas los conductores esperan horas en colas kilométricas para ser atendidos.

Incluso, usuarios denuncian que en Maracaibo por 40 litros de combustible, efectivos militares cobran 60.000 bolívares o 10 dólares, cuando un litro cuesta 0,00006 bolívares (95 octanos) y 0,00001 bolívares (91). Es evidente que Venezuela, el país con las mayores reservas probadas de petróleo del mundo, no es capaz de satisfacer la demanda interna de combustible.

Pero este problema viene de tiempo atrás, incluso antes de que el gobierno de Donald Trump impusiera el 28 de enero pasado sanciones a Pdvsa, principal empresa generadora de divisas del país, para restringir el financiamiento a Nicolás Maduro, cuyo segundo mandato es considerado como ilegítimo por Estados Unidos y otros 50 países más.

En menos de dos décadas y con Pdvsa en manos de una administración “roja rojita” –capitaneada por Rafael Ramírez entre 2004 y 2013 –, la falta de inversión, el nulo mantenimiento, la corrupción y el éxodo masivo de trabajadores capacitados llevaron a las refinerías venezolanas a un estado de deterioro y abandono tal que ahora prácticamente no procesan gasolina. Cuando funcionan no trabajan ni a 25% de su capacidad instalada, cuando antes sus operaciones llegaban a 80%, según el economista y experto en el tema petrolero Luis Oliveros.

Según un informe interno de Pdvsa obtenido por la agencia Argus, el Complejo de Refinación de Paraguaná (CRP) actualmente procesa 100.000 barriles diarios de un capacidad de 940.000 b/d; es decir, apenas 10,6% de su potencialidad instalada. La refinería de Cardón está completamente paralizada, según el informe.

Además, en abril la producción petrolera se situó en 768.000 barriles diarios, de acuerdo con fuentes secundarias citadas por la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), el nivel más bajo en las últimas tres décadas. En 1998, Venezuela bombeaba más de 3 millones de barriles cada día.

Pero ahora, a la administración de Maduro no se le hace tan fácil cubrir el déficit de consumo interno de gasolina. De enero para atrás el gobierno solía paliar la escasez de combustible con importaciones provenientes de Estados Unidos. Pero la medida que aplicó la Oficina para el Control de Activos Extranjeros (OFAC, por sus siglas en inglés) del Departamento del Tesoro y la advertencia hecha por Washington de sancionar a las entidades no estadounidenses que después del 28 de abril compren petróleo y productos derivados de Pdvsa, le complicó mucho más la situación a Maduro.

“La escasez de gasolina es un problema que no se va a solucionar rápido”, dijo Oliveros. “Antes Venezuela le compraba a Estados Unidos materia prima para producir en el país no solamente gasolina sino también otros combustibles, pero ahora no cuenta con ese mercado”.

A inicios de abril, el experto petrolero Rafael Quiroz advirtió que si no se resuelve la importación de cerca de 39.000 barriles de gasolina diarios, el país corre el riesgo de quedarse sin combustible. Recordó que el carburante se le compraba a los Estados Unidos, pero a partir del 28 de abril es imposible.

Las sanciones estadounidenses bloquean todos los bienes e intereses en la propiedad de la petrolera estatal sujetos a la jurisdicción de EEUU, obligan a que las ganancias de su filial Citgo se depositen en una cuenta bloqueada en ese país y prohíbe la exportación de crudo desde Pdvsa a territorio norteamericano y de diluyentes de EEUU a Venezuela. Es un serio problema si se recuerda que el país depende de la importación de componentes desde Estados Unidos para producir la gasolina.

Iván Freites, directivo de la Federación Única Nacional de Trabajadores Petroleros de Venezuela (Ftupv), señaló que al problema de la cada vez más baja producción en las refinerías –que según el sindicalista se viene presentando en los últimos 15 años–, se suma la escasez de diluyentes importados.

“Prácticamente no se está produciendo nada. La refinería de Amuay está procesando una gasolina no terminada, de muy bajo octanaje, de 60 octanos, que habría que mezclarla, pero no hay componentes en Venezuela”, aseguró

Indicó que hasta ahora no ha habido escasez de gasolina en la Gran Caracas debido a que entre el 20 de marzo y el 10 de abril el gobierno compró grandes cantidades de combustible a la rusa Rosneft (principalmente) y a española Repsol, destinadas para suministrar a la capital.

No sería la primera vez que la multinacional energética y petroquímica española echa una mano a Maduro. En febrero mandó a Venezuela dos envíos de gasolina RON 95, según fuentes del mercado. A mediados de ese mes, Repsol fletó dos buques para entrega en Venezuela, de acuerdo con datos de envío de S&P Global Platts.

Cuba: la prioridad de Maduro

“El gobierno prefiere dejar a las regiones sin gasolina y enviar el poquito combustible que tenemos a Cuba”, denunció Freites.

Para que los buques entren sin ser detectados, principalmente en el puerto de Amuay, el sindicalista petrolero explicó que primero desconectan el sistema de localización en tiempo real. Luego apagan las luces del navío y por último remolcan el carguero hacia el puerto. “Ahí carga lo que tenga que cargar de gasoil y gasolina. Todo esto es una triangulación con Cuba que siguen manteniendo”, dijo.

Oliveros agregó que a pesar de que se reporta una caída importantísima de la producción petrolera en mayo, es posible que el gobierno de Maduro tuviera que enviar crudo a Cuba, China y Rusia, lo que deja muy poco para la producción de gasolina en las refinerías nacionales. “Esto debe estar afectando a la producción de combustible en Venezuela”.

Por otra parte, el directivo de la Ftupv expresó que la escasez de gasolina “es un plan cubano” para que la gente no salga de sus casas por la dificultad de movilizarse. “Así como nos dejaron sin luz varios días, nos pueden dejar sin gasolina al momento que ellos consideren necesario”.

Freites añadió que el gobierno de Maduro también pretende erradicar la dirigente sindical de la industria petrolera nacional. Señaló que desde el 23 de enero, cuando el presidente de la Asamblea Nacional (AN), el diputado Juan Guaidó, fue juramentado como presidente encargado de Venezuela, han despedido a 137 dirigentes en todas las áreas petroleras del país. “Hoy despidieron a un compañero en Zulia y ayer a otro en Amuay. No quieren que haya gente que proteste en las áreas, gente que le diga a los trabajadores las acciones de protestas que se van a hacer”.

 

 

FUENTE: TAL CUAL.  15 mayo de 2019.

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